Blog de Duplika

Introducción al Alojamiento Web

La importancia de estar presente en Internet ya no puede discutirse hoy en día. Lo que antes sólo estaba reservado a grandes empresas, hoy puede aplicarse de igual manera hasta a un pequeño negocio familiar. Incluso los particulares pueden tener su propia página, en sitios como MySpaceBlogger o similares, dónde mostrar opiniones, fotos, videos y música al resto del mundo. De eso se trata precisamente, de llegar a cualquier persona que pueda conectarse a la red en cualquier lugar de la Tierra.

¿Por qué limitarnos a vender nuestros productos localmente, en nuestra ciudad, si podemos hacerlo a todo el país o incluso a otras naciones? ¿Por qué no ofrecerle un paquete turístico a un europeo o un japonés, que desde su hogar al otro lado del mundo se entusiasma con la posibilidad de conocer las bellezas naturales de nuestro país? Si comenzamos por lo básico, debemos decir que un sitio web está formado por varias páginas, escritas en un determinado lenguaje de programación, que deben residir físicamente en una computadora.

Teniendo en cuenta que esperamos que sea visitado por mucha gente, en cualquier momento del día, es evidente que no podemos alojarlo en nuestra computadora personal. Para esto se utilizan servidores, que son computadoras mucho más poderosas desde el punto de vista de su velocidad, capacidad de memoria y de almacenamiento de datos. Los proveedores de alojamiento web (web hosting, en inglés) son aquellas empresas que nos permiten utilizar sus servidores para poner en línea nuestro sitio web, utilizando además su conexión a la red.

Todo lo referente a la programación en sí del sitio web no es parte del objetivo de éste artículo. Se sugiere en todos los casos consultar con un profesional. Elegir el proveedor de alojamiento no es algo fácil y requiere una cuidadosa evaluación de nuestras necesidades.

En el caso de un sitio personal, con algunas pocas páginas, es posible utilizar cualquier proveedor gratuito de los muchos que se encuentran en Internet. Por el contrario, en el caso de que se piense en el sitio de una empresa, hay muchas razones para volcarse hacia un proveedor pago:

  • Necesitamos soporte para nuestro sitio y la garantía de un mínimo de tiempo en el que nuestro sitio se verá en línea. Se trata de un punto fundamental si nuestra actividad depende directamente del tiempo en que nuestros clientes pueden acceder al sitio, por ejemplo si lo utilizamos para vender bienes o servicios. Cada minuto fuera de línea impacta directamente en nuestro bolsillo y un sitio que frecuentemente no puede accederse aparece como poco confiable para nuestros potenciales clientes.
  • Seguramente deberemos utilizar diferentes lenguajes para programar el sitio, la posibilidad de utilizar scripts o acceder a bases de datos. Si estamos vendiendo a través de nuestro sitio, también es indispensable una conexión segura a través del protocolo SSL.
  • Es fundamental que el sitio sea identificado con una marca o un nombre. Para esto debe registrarse un dominio que los usuarios utilizaran para acceder a él a través de su navegador. Los proveedores suelen ocuparse de registrar y mantener este dominio.

Es muy importante que todos los requerimientos queden aclarados en el contrato que firmemos con el proveedor. Debemos estar seguros de que el ancho de banda, es decir la capacidad de su conexión a internet para que varios usuarios vean nuestro sitio a la vez, sea la adecuada. Además la empresa debe contar con un sistema de respaldo de los datos (backup). No podemos correr el riesgo de perder nuestro sitio y la información de nuestros clientes si existiera algún problema con sus equipos.

Otro aspecto que usualmente se ignora, pero que es fundamental para evaluar la calidad del sitio y controlar nuestras ventas, es la posibilidad de acceder a una estadística detallada de las visitas. Se pueden analizar partes individuales de nuestro sitio, la procedencia de los usuarios, su comportamiento al navegarlo y muchas otras cosas que nos dan información importante sobre como optimizarlo.